¿Quién no ha soñado alguna vez entrando a su gran día luciendo unos maravillosos Manolo Blahnik azules, al puro estilo Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York?

Entramos en terreno de ZAPATOS y es que como ya sabéis nos encantan las novias arriesgadas, que le dan un toque a su look sumando estilazo y personalidad. Si has decidido apostar por unos zapatos diferentes, con un toque de color o un diseño poco convencional, aquí van algunas ideas para entrar pisando fuerte.

Para gustos los colores… unos zapatos de color pueden ser tu mejor aliado para romper con el tono monocromático del vestido. Las opciones en este caso son tantas como se te ocurran, y es que salir de los tonos claros te dará, entre otras cosas, más libertad para elegir diseñador o marca.

Por suerte la gama cromática es gigante y dar un punto de color no tiene porque significar que los zapatos pasen a ser el protagonista de tu look de novia. Los tonos pastel pueden ser la mejor opción si quieres dar un toque que no pase desapercibido y no son el rosa chicle que muchas ya os habéis imaginado.

Si lo tuyo no es el color, puedes aprovechar para hacerte con ese modelo con el que llevas años soñando y lucirlo como nadie con tu vestido de novia. Un diseño distinto también puede ser el perfecto aliado: pedrería, zapato cerrado o sandalia, tipo de tacón y altura… nada es imposible si se adapta a tu estilo y calza (nunca mejor dicho) con tu personalidad.

El segundo vestido o el momento baile también puede ser una buena excusa para arriesgar con un zapato más relajado y cómodo, que te permita disfrutar toda la noche dándolo todo en la pista de baile. Unos zapatos de cuña, un tacón más bajo o definitivamente una opción de color que no te has atrevido a usar durante la ceremonia o el banquete, pueden encajar en el momento más desenfadado de todas las bodas.

Sea como sea tu zapato de boda, apuesta por un estilo que te represente, que se adapte a tus gustos y te permita estar cómoda. Todas sabemos que los zapatos pueden llegar a marcar un look, por lo que tómate tu tiempo en escoger la mejor opción para tu gran día, pruébate tantos como necesites, busca hasta encontrar el tuyo y lo más importante, recuerda que todo es cuestión de actitud así que…

¡SIEMPRE, PISANDO FUERTE!