Sabemos que la puesta en escena de cualquier evento es tan importante como que asistan los invitados. El espacio, las flores, los colores, la decoración… todo cuenta a la hora de crear el ambiente deseado, jugamos con cada elemento y nos adaptamos al leitmotiv para que cada diseño de evento sea único.

Si hablamos de puesta en escena, no podemos dejar de lado la iluminación, la reina de los efectos especiales, sí, de los efectos especiales… porque la luz es capaz de transformarlo todo ¡cómo cuando salimos de la tienda con una camisa negra y al llegar a casa se ha convertido en azul por arte de magia!

Empezamos diferenciando entre evento de día y tarde/noche. Durante el día hay que evaluar las opciones que da el espacio (interior/exterior) de aprovechar la luz natural y cómo vamos a potenciarla, si es que el espacio lo permite y la climatología también.

En espacios cerrados, podemos jugar a tamizar las entradas de luz o enfatizarlas con elementos de decoración o con el efecto que produce, por ejemplo, la entrada de un rayo de luz sobre un objeto o sobre el propio espacio. Si optamos por generar un ambiente homogéneo y con luz natural, será importante que el resto de iluminación sea acorde y cree un ambiente armónico.

Si el evento o parte de él se va a desarrollar en espacios exteriores, nuestro reto será crear espacios de sombra, vital en los meses de verano; no solo por el calor y el morenito que puedes coger, si no porque la intensidad solar que puede llegar a molestar.

Fuente: Pinterest

Si durante el día podemos jugar con la luz, cuando se pone el Lorenzo las opciones de iluminación se multiplican y los efectos que podemos generar también. Es aquí donde una buena planificación y un diseño pensado, marcan la diferencia.

Para que la transformación del espacio y la ambientación lumínica del mismo sea todo un éxito es importante evaluar el lugar, empezando por diferenciar qué espacios se van a usar durante el desarrollo del evento y si son interiores o exteriores. También tendremos que tener en cuenta potencias y conexiones, por lo que un plano de iluminación puede ser nuestro mejor aliado.

Teniendo todos los factores sobre la mesa, diferenciamos tres tipos de iluminación:

Luz de ambiente o luz general que cubre la estancia, regula la apariencia del espacio y genera muy pocas sombras. Importante no infravalorarla, pasa desapercibida, pero es la más importante. Una vez tenemos claro como va a ser la luz general podemos empezar a soñar y crear efectos e incluso decorar con luz.

Iluminación decorativa como bien indica su nombre, son elementos que cumplen doble función: iluminar y decorar; como por ejemplo las guirnaldas exteriores, velas, globos iluminados, grandes lamparas de techo, antorchas…

Iluminación focalizada esta es la más dramática ya que podemos enfatizar elementos o zonas dándole una mayor importancia. También podemos jugar con colores, proyección de logotipos, focos en escenarios… la cuestión es exaltar aquello que nos interesa en cada momento.

Fuente: Pinterest

Si te has quedado deslumbrado con tanta luz y no sabes por donde empezar, en Bendito Lío te traemos la luz a tu evento.