Dada la situación que estamos viviendo todxs desde nuestras casas (o eso espero) y desde los distintos sectores, he creído adecuado hablar sobre las bodas que han sufrido o están sufriendo, la decisión de aplazamiento.

Estamos viendo como muchas parejas muy a su pesar (y el nuestro propio) tienen que aplazar (que no cancelar) uno de los días que tenía toda la pinta iba a ser uno de los más especiales de sus vidas; la situación es la que es y lo cierto es que por puro desconocimiento, no podemos avanzarnos a nada. No sabemos cómo irá todo, ni qué pasará cuando esto haya acabado, qué restricciones a nivel social tendremos, ni que reglas habrá a la hora de relacionarse…

Pero desde ya os digo que TRANQUILIDAD, que pese a que la fecha prevista finalmente no pueda ser, será otra… por suerte detrás de cada empresa hay personas y todo el mundo, está entendiendo la situación y está ofreciendo lo mejor de sí mismo para hacer más llevadero el tema.

Os pido, y sé que es mucho pedir, que miréis la situación desde otro prisma, porque desde aquí Benditas Parejas os digo que volveremos a celebrar, que volveremos a reunirnos, a rodearnos de las personas que queremos y sobretodo…volveremos a divertirnos, a crear buenos y bonitos recuerdos… ¡y a liarla mucho!

Todo pasará y todo volverá a ser de nuevo. Estamos todos en tiempo de descanso (hasta el planeta se ha cogido el suyo propio). Aplazar la boda no significa cancelar nada, tan sólo cambiar el día y sobretodo poder disfrutar más del proceso de “preparación”. Porque es la recta final la que más se disfruta y la que menos se está viviendo… Así que ánimo, no lo veáis como algo negativo, sino todo lo contrario porque si de algo estoy segura es que esa boda que habéis tenido que aplazar la viviréis con más intensidad.

Pic by @pablo_laguia. Wp: @benditolio

Desde aquí os mando a todas aquellas parejas que estéis pasando por este proceso, todo el ánimo del mundo y si hay algo que pueda hacer por vosotrxs sólo tenéis que escribirme a: