En estos tiempos de cambios y de reflexiones varias, toca hacerlo también en nuestro sector: las bodas. Y es que como ya expliqué en algún post anterior, Bodas «eco-friendly». ¿Te animas?, hay un cambio de mentalidad en cuanto a la hora de consumir (o por lo menos así debería ser) y eso será extensible a las bodas.

Bien es cierto, que son muchas las parejas que ya optan por intentar reducir al máximo la contaminación (por pequeña que sea) que su boda pueda causar. Y en eso basamos también la elección de los distintos proveedores y los detalles que vayan a formar parte de la boda.

La sostenibilidad en las bodas es posible y creo que ahora más que nunca debemos optar por el consumo local al máximo y por aquellos elementos que contribuyan a seguir cuidando el planeta. Y no creo que debamos acogernos a esto como una “moda” pasajera. Las bodas sostenibles deben llegar para quedarse. Y si se me permite, creo que en un futuro  (espero que próximo) ya no tendremos que hablar del término “bodas sostenibles” porque todos seremos conscientes de ello y será más un hecho que no algo excepcional.

Y pese a que muchos opinan que hay que eliminar lo “superfluo” de las bodas y centrarse en la celebración del amor, yo considero que la boda “perfecta” es aquella que siendo consciente y eligiendo bien a los proveedores, es la que encuentra el equilibro perfecto entre sostenibilidad-responsabilidad y lío. Porque sostenibilidad no es sinónimo de minimalismo. Son conceptos distintos, que pueden ir sin duda de la mano. Sin renunciar a nada podemos conseguir una bendita boda sostenible, responsable, consciente o como quieras llamarla.

Son muchos los detalles que conforman una boda: desde las invitaciones que se vayan a entregar hasta la mantelería que deba escoger. Y todos estos aspectos deben convivir y deben tener un mismo sentido de la responsabilidad. Porque de nada serviría hacer una invitación digital si a la hora del resopón todo se sirviera en recipientes de plástico. Conocer bien al sector y a los proveedores que te acompañaran ese día es vital, por eso pongo desde aquí una vez más el valor de un/-a wedding planner.

Ser sostenibles, ser responsables con el entorno y organizar un Bendito Lío es posible.

Así que si te casas y todavía no sabes ni por dónde empezar…

Pic by@antibisualfoto

Felíz Día Internacional del Medio Ambiente